Orunmila, testigo del destino que cada persona eligio en el cielo

Orunmila presencia el destino que cada cabeza escoge ante Olodumare. Entender su papel como testigo aclara por que la consulta de Ifa es tan personal e intransferible.

En la cosmovision afrocubana, Orunmila ocupa un lugar particular entre las deidades. No representa una fuerza de la naturaleza como otros Orishas. Encarna la sabiduria, el conocimiento y el entendimiento. Su titulo mas conocido lo define con claridad: Eleri Ipin, testigo del destino. Cuando Olodumare penso y construyo el universo, Orunmila estaba presente. Por eso conoce el origen, el estado y el final de todo lo que existe.

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Este papel de testigo no es una figura poetica. Tiene una funcion concreta dentro de la practica de Ifa. Antes de nacer, cada persona se presenta ante Olodumare y manifiesta sus deseos para la vida terrenal. En ese momento hay dos testigos: Orunmila y el Angel de la Guarda de esa persona. Olodumare escucha. No lleva la contraria. Entrega un par de consejos y su bendicion, y la persona baja a la tierra a cumplir lo que pidio.

El detalle central es este: al nacer olvidamos lo que solicitamos en el cielo. Ese olvido no borra el pedido. Queda impreso en la cabeza, en el Ori. La escogencia del destino ocurre cuando Ori se arrodilla ante Olodumare y elige su camino y sus obstaculos. De ahi que el Ori sea considerado el Orisha personal de cada individuo, el que rige su paso por la vida. Y de ahi que Orunmila, como testigo de esa eleccion, sea el unico que puede leer lo que quedo grabado en cada cabeza.

Esto explica por que la consulta de Ifa es un asunto tan personal. Cuando el Babalawo se sienta en la estera, no adivina caprichos ni satisface deseos. Orunmila revela, a traves del Ori de la persona, el Odu que contiene el destino que ella misma pidio. El oraculo saca a la luz lo que estaba oculto en la propia cabeza del consultado. Nadie mas puede almacenar esa informacion. El codigo del destino de una persona no puede estar en la cabeza de otra.

De esta logica se desprende una regla que muchos ignoran. Las ceremonias de consagracion son personales e intransferibles. La persona debe estar presente para sellar el pacto que hace con la deidad. Determinar el Angel de la Guarda, revelar el destino, entregar Mano de Orula, todo esto exige la presencia fisica del consultado. La madre puede registrarse y hacer ebbo a favor de un hijo en una situacion puntual, tal como narran algunos Odu, pero jamas puede recibir una consagracion en su nombre. La madre no fue testigo de lo que ese hijo pidio en el cielo. No puede leerse en ella un destino que no le pertenece. Pretender lo contrario es una imposibilidad liturgica y, con frecuencia, un engano.

El vinculo entre Orunmila y el Ori se sostiene en el propio corpus de Ifa. En Baba Ejiogbe, Orunmila le dio a Ori el poder de direccion. Por eso a Orunmila se le rinde la frente en el suelo al saludarlo, un gesto que en la tradicion se reserva para el. El es quien define que Orisha tutelar apoyara a Ori en su trabajo terrenal. Esta conexion tambien aclara por que los ita de Osha y de Ifa mantienen una conversacion tan similar: ambos beben de la misma fuente, el destino escogido y presenciado en el cielo.

Conviene entender que el destino no es una condena rigida. La cosmovision yoruba distingue varias partes. Ayanmo Ipin es lo que no puede cambiarse: donde nacimos, nuestros padres, la condicion en que llegamos. Akunleyan es el pedido que hacemos al pasar del cielo a la tierra. Akunlegba son las circunstancias que acompanan ese pedido. Estas ultimas pueden modificarse mediante el caracter, el comportamiento y el sacrificio. El papel del sacerdote de Ifa consiste en acortar o alargar los periodos del destino, aliviar lo dificil y acelerar lo bueno, siempre con el apoyo del Ori de la persona. No inventa un camino nuevo. Ayuda a recorrer el que ya fue elegido.

Por eso Ifa insiste en el caracter. El Apari Inu, el comportamiento interno, mejora o empeora el destino escogido. Quien cultiva la paciencia, la humildad y la rectitud alcanza Iwa Pele, la paz interior, y puede llevar las vicisitudes de la vida con conformidad. Quien se rebela contra su destino y busca ganancias por medios impuros arruina su propio paso terrenal. El oraculo no reemplaza la conducta. La orienta.

Esto marca la diferencia entre usar la religion como modo de vivencia y usarla como modo de sobrevivencia. Orunmila no ofrece atajos para conseguir lo que no esta en el destino de alguien. Si un deseo no fue solicitado en el cielo, ningun ebbo lo hara aparecer. El testigo revela lo que hay. No fabrica lo que falta.

Entender a Orunmila como testigo del destino cambia la forma de acercarse a una consulta. No se trata de pedir favores ni de forzar resultados. Se trata de recordar, con ayuda del oraculo, aquello que la propia cabeza escogio antes de nacer, y de aprender a vivirlo con sabiduria. En esa memoria recuperada esta la utilidad practica de Ifa: no adivinar el futuro por curiosidad, sino alinear la vida con el camino que uno mismo eligio.

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